
Hay quien quiere delegar absolutamente todo y quien solo necesita una mano firme el día del evento. Por eso manejamos distintos niveles de planeación: tú eliges cuánto te acompañamos y cuánto haces a tu manera.
Algunas parejas tienen tiempo y ganas de elegir cada detalle, pero les preocupa que el día se les vaya de las manos. Otras prefieren llegar a probar el menú y poco más. Para todas hay un plan.
Lo conversamos en la primera reunión: miramos tu fecha, tu presupuesto y qué tan involucrada quieres estar. De ahí sale el plan que tiene sentido para ti, sin pagar por lo que no necesitas.
Del acompañamiento total a la coordinación del día. Tú eliges.
Si tienes poco tiempo o simplemente no quieres lidiar con la logística, la planeación integral es lo tuyo. Si te emociona elegir flores y vestido pero te aterra coordinar el día, la parcial o la coordinación del día encajan mejor. En la primera charla te decimos con honestidad cuál te rinde más.
La integral te acompaña en todo el proceso, desde el presupuesto hasta el último detalle. La coordinación del día entra cuando ya lo tienes todo contratado y solo necesitas que alguien ejecute el evento sin fallas.
Sí. A veces una pareja empieza con asesoría puntual y termina pidiendo planeación integral porque la vida se complica. Ajustamos el alcance cuando lo necesites.
El plan cubre nuestra organización y coordinación. Los proveedores (catering, música, flores) se cotizan aparte, pero los conseguimos, negociamos y coordinamos por ti.

En una reunión sin costo definimos cuánto acompañamiento necesitas y te armamos la propuesta a la medida.